Aceptar

Cuando aceptas la condición de tu hijo, no como algo bueno o como algo malo, solo aceptas que tiene una condición, pero que a pesar de ella, él así es perfecto, logras ser completamente feliz.

En el siglo pasado, los niños que tenían alguna condición eran puestos a un lado, representaban un estigma para la familia, y por eso muchas de ellas los escondían. Gracias a Dios, eso ha ido cambiando, al punto que hoy vemos a chicos Down, autistas, PC, etc,  siendo actores, músicos, diseñadores, incluso casados y viviendo una vida independiente.

Hay otros niños que no lograran esa independencia, pero con toda seguridad lograran mucho más de lo que dijeron que haría. Lo importante de esta experiencia, es aceptar a cada uno de los seres humanos, tal cual somos.

El concepto de niño sano, viene dado porque el niño nace sin ninguna condición, patología o anormalidad en su desarrollo, pero eso no significa que no se vaya a enfermar o que algo no le pueda pasar en el transcurso de su vida, que cambie esa condición inicial.

¿Entonces porque discriminar al que nace con una condición?

Si algo nos han demostrado muchos jóvenes con alguna condición, es que los límites están en la mente. A pesar de ser catalogados como especiales, que nunca podrían hacer tal o cual cosa, ellos nos han enseñado que pueden lograr lo que se propongan, pero para que un niño con alguna condición pueda lograrlo, necesita del apoyo de sus padres.

Así que si tu no aceptas el diagnostico de tu hijo, si decides no ayudarlo a superar su condición, a vencer los pronósticos médicos, nunca sabrás de lo que hubiese sido capaz de lograr.

No se trata de que la sociedad los acepte, se trata que cada una de las madres y padres que tenemos un hijo con una condición, los aceptemos y amemos tal cual son. Todo comienza de adentro hacia afuera. Si tú lo amas, lo aceptas y apoyas, los demás lo harán.

Te cuento que los papás del preescolar donde estudió Juan Luis, siente mucho cariño por Juan Pablo. Como nosotros siempre lo llevamos a todos los actos, fiestas y cualquier evento del colegio, ellos se acostumbraron a verlo y compartir con él, al igual que con Juan Luis. Recuerdo un cumpleaños, donde uno de los papas, me pidió si podía sacarlo del coche y le dije que sí. Él se lo llevo a donde estaban los juegos de los niños y lo puso a interactuar con todos, les explicaba a los otros niños que Juan Pablo era un niño especial y por eso no podía jugar igual que ellos, pero que entendía lo que pasaba. En esa fiesta, Juan Pablo, se divirtió muchísimo y los otros niños aprendieron que no todos somos iguales, pero que podemos compartir y aceptarnos tal cual somos.

No digo que sea fácil, como tampoco es fácil para una madre soltera, criar a sus hijos; o para la mujer que sueña con ser madre pero es estéril; o para la que tuvo a su hijo sano y cuando aún era un niño, perdió la vida. La vida se trata de retos, será fácil o difícil, según como decidas afrontarlos y aceptar el aprendizaje que traen consigo, tú decides.

¿Cómo manejas la condición de tu hijo? ¿Tú o tu pareja, no aceptan su condición? ¿Alguno de ustedes ha tenido una experiencia similar?

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